La ciudad vive del puerto, pero nunca le devuelve nada. Los barcos traen mercancía, promesas y cadáveres que nadie pidió. Cuando el contenedor 17B aparece en el muelle, cerrado por fuera y maldito por dentro, el departamento decide enviar a dos personas que no se soportan del todo... pero que trabajan demasiado bien juntos.
Álvaro Dorn piensa tres movimientos por delante. Mara Kova golpea antes de que alguien pueda mentir. Lo que encuentran dentro del 17B no es un crimen cualquiera: es una señal. Una advertencia para quien se atreva a abrir la tapa equivocada.
Y en Ciudad Umbral, abrir la tapa equivocada siempre tiene un precio.