Hay vidas que se comprenden
solo cuando se miran
con la paciencia del amor.
Todos llevamos dentro dos búsquedas: la de un lugar donde arraigar y la de un horizonte hacia donde caminar. Entre esas dos fuerzas -el anhelo de pertenecer y el deseo de abrirse al futuro- se teje la vida.
Este libro se abre en dos etapas.
Primera parte: "Hasta dónde uno se conoce"... El tiempo de dudas y silencios, donde la vida parecía cerrarse sobre sí misma.
Segunda parte: "Lo que de la vida aún no sabía", el descubrimiento de que en la fragilidad humana germina una fidelidad nueva, una certeza que transforma.
Pertenencia y horizonte no solo la vida de Catalina y Evaristo, ni la memoria de una casa, ni la crónica de un hogar; es también la certeza de que un legado puede vivirse más allá de la herencia y que lo humano, cuando se entrega, se vuelve futuro.
"Las raíces también dan alas"...