La palabra y la ausencia es un libro de resistencia ante la deshumanización y la pérdida de la identidad textual, una propuesta de reflexión sobre la estandarización de la condición humana en el mundo actual, que invita al lector a mirar de frente las tensiones de su propia existencia, sin miedo al dolor, la finitud y la profundidad del pensamiento poético. En definitiva, es una invitación a explorar la propia densidad humana en toda su magnitud.
El poemario no se agota en una única dirección, sino que ofrece posibilidades de lectura en múltiples capas que van desde lo íntimo hasta lo profundamente político. En una primera superficie, el lector se encuentra con una capa afectiva y descarnada. Sin embargo, debajo de esa piel sensible, el libro despliega una densa capa de pensamiento poético y metapoético. Al transitar esta capa profunda, el lector descubre una fuerte crítica contemporánea: una denuncia al biopoder y una resistencia soberana frente a una virtualidad cuyo poder psicopolítico disuelve la materialidad del ser.
Así, la obra se lee simultáneamente como un canto de amor y muerte, y como una indagación crítica y lírica sobre la pérdida de la condición humana en el mundo actual.